domingo, 27 de noviembre de 2011

Tamaño de viaje

Nos vamos de fin de semana, de puente, de pequeño viaje... unos días nada más, pero no queremos prescindir de la mitad del arsenal de productos de cuidado e higiene que tenemos. Muchas veces nos gastamos un dinero extra en minitallas, o productos en tamaño de viaje, pero también está la opción de reciclar envases pequeños gastados o bien comprar aquellos que venden para poder rellenar y llevar en avión.


PREPARACIÓN DE RECIPIENTES PEQUEÑOS
1. El recipiente ha de ser lavado, preferiblemente con lavabajillas y agua templada, para eliminar cualquier tipo de aceite o grasa que pudiera quedar en el recipiente ya gastado, o bien en el que hayamos comprado especialmente para rellenar.
2. Ya que vamos a introducir un cosmético (sustancia que vamos a poner en contacto con alguna parte del cuerpo) es preferible desinfectar el envase. Para ello se puede usar agua y alcohol (llenar el recipiente con agua, y un chorro de alcohol, cerrar, agitar y dejar actuar al menos un día).
3. Prueba de estanqueidad. Si reciclamos botes pequeños que ya hemos usado antes, debemos cerciorarnos de que cierran perfectamente, y de que, en caso de ser llenados con líquidos, estos no escurren a través del tapón. Lo mismo hay que hacer con los envases comprados para rellenar. La prueba de estanqueidad consiste en llenar de agua hasta la mitad el envase (se puede hacer esta prueba con la mezcla de alcohol y agua del punto anterior) y colocarlo en diagonal boca abajo sobre un trozo de papel. Si al cabo de unas horas el papel está algo húmedo, significa que ese envase no es hermético, y por lo tanto no es conveniente llevarlo de viaje.
Prueba de estanqueidad
 4. Secar el envase. Al vaciar el agua quedan gotas pegadas en las paredes, que son muy difíciles de evaporar. Podemos dejar el envase abierto y esperar horas/días a que se seque por completo o bien, ayudar a la evaporación del agua residual. Para ello basta con echar un chorro de alcohol e ir girando el envase para que esa pequeña cantidad de alcohol vaya atrapando todas las gotas de agua. Luego se coloca el envase abierto y boca abajo para vaciar el líquido que queda (mezcla del alcohol que hemos echado y del agua que tenía). Se coloca de nuevo de pie, destapado al aire, y en unos minutos/horas estará completamente seco (el alcohol es mucho más volátil que el agua, así que en su camino de evaporación arrastra el agua con él).
En la siguiente imagen se puede ver el antes y el después de arrastar el agua residual con un poco de alcohol.
 5. Llenado de envases. Para rellenar los frascos pequeños con líquidos podemos ayudarnos de un embudo, teniendo cuidado de lavarlo y secarlo completamente antes de rellenar con cada producto. Para rellenar tarritos de crema podemos ayudarnos de una cucharilla pequeña completamente limpia y seca, pero nunca tocar el producto con los dedos, porque podría perder su esterilidad. Podemos aprovechar el producto que quede adherido a la cucharilla y utilizarlo en ese momento (por ejemplo rellenar el tarrito de crema de día la última mañana antes de irnos de viaje, y así en ese momento podemos aprovechar la crema que quede en la cucharilla al hacer el llenado del tarrito).
6. Etiquetar. Es importante quitar la etiqueta antigua de un envase que va a ser rellenado para que no nos lleve a confusión (excepto si va a ser rellenado con el mismo tipo de producto que contenía (por ejemplo si se rellena el envase de una minitalla con el mismo producto en formato normal). Asimismo, una vez que hemos rellenado un envase, se hace necesario etiquetarlo con el nombre o tipo de producto que contiene. Esto se puede hacer con una pegatina y un rotulador indeleble (de los que no se van con el agua) o bien escribiendo en un papel normal con un lápiz y cubriéndolo con celo o un trozo de forro de libros de pegar, para que con la humedad no se borre.
NOTA: Es muy útil anotar el volumen del envase rellenable para hacernos una idea visual de la cantidad con la que necesitemos llenarlo en función de los días que lo vayamos a utilizar. Por eso, a la hora de reciclar un envase, es conveniente apuntar el volumen que marca la etiqueta, antes de quitarla.


ENVASES RELLENABLES
En las fotos se ven los envases de viaje para una persona, llenos para 2-4 días 

Aceite corporal
Tamaño original: 400 ml
Tamaño de viaje: 120 ml (antiguo frasco de desmaquillante de ojos )

Crema corporal
Tamaño original: 200 ml
Tamaño de viaje: 40 ml

Gel de ducha
Tamaño original: 1000 ml
Tamañode viaje: 70 ml (minitalla)
 El gel es una de esos productos de higiene para los cuales somos más tolerantes, pudiendo usar el que nos ponen en el lugar donde nos hospedamos. Si lo compartimos con más personas, entonces se haría necesario llevar más cantidad (por ejemplo un envase de tónico de mercadona terminado, limpio y seco que son 200 ml), pero en el mercado los venden de muchos tamaños.

Champú
Tamaño original: 700 ml
Tamaño de viaje: 50 ml
 Tanto para el champú como para el gel es conveniente utilizar recipientes con la boca ancha, ya que son fluidos muy densos y no atraviesan fácilmente los orificios pequeños.

Acondicionador
Tamaño original: 400 ml
Tamaño de viaje: 100 ml
 Para poder utilizar un acondionador bifásico de este tipo, es necesario un recipiente con pulverizador. Para hacer el trasvase de ambas fases en la proporción adecuada hay que agitar el acondicionador y verterlo en el envase de viaje mientras aún permanezca homogéneo. Luego, al dejarlo reposar, veremos cómo se separan las fases en ambos envases de nuevo.

Colutorio (enjuague bucal)
Tamaño original: 500 ml
Tamaño de viaje: 100 ml

Crema facial
Tamaño original: 195 ml
Tamaño de viaje: 40 ml
A veces no es necesario cambiar de envase la crema hidratante, pues normalmente ya vienen en recipientes de 50 ml.  Cuando se utiliza una crema hidratante con dispensador (que no venga en tarro) es muy sencillo llenar un tarrito con ella, pero hay que fijarse en que no caiga algún "tropezón" de crema seca, que pudiera haberse estancado en el conducto.

Tónico
Tamaño original: 400 ml
Tamaño de viaje 100 ml
RECOMENDACIONES
- Rellenar los envases de forma higiénica (hacerlo con las manos limpias y como se ha indicado anteriormente) y solo con la cantidad que esperamos utilizar.
- No rellenar un envase que no esté completamente limpio y seco.
 No tocar el producto con las manos ni con algún utensilio que pueda estar sucio, contaminado o manchado de otro producto o sustancia. Solo usar utensilios limpios y secos.
 Trasportar los envases de viaje en una bolsa de plástico, aunque vayan en un neceser, ya que a veces son recipientes más delicados que los originales.
 Gastar completamente el contenido del envase de viaje incluso si ya estamos en nuestra casa, para poder hacer cuanto antes una limpieza del mismo, a la espera de volver a rellenarlo la próxima vez. 
 Nunca rellenar el envase original con el sobrante del recipiente de viaje, ya que podríamos incurrir en una contaminación del producto, puesto que el rellenado ha estado más tiempo en contacto con el aire (en su trasvase)



OTRAS ALTERNATIVAS
Dentífrico (pasta de dientes)
Tamaño original: 100 ml
Tamaño de viaje: 15 ml (vienen de regalo con muchos cepillos de dientes)

Solución para lentillas
Tamaño original: 360 ml
Tamaño de viaje: 100 ml (en tu óptica habitual)
 No se deben rellenar envases con productos que se ponen en contacto con zonas del cuerpo delicadas o sensibles, como ojos, zonas íntimas... Este tipo de productos se pueden adquirir en el mercado en tamaños especiales de viaje (solución para lentillas) o en forma de toallitas para llevar (higiene íntima).
Perfume o colonia
Tamaño original: 100 ml
Tamaño de viaje: 25 ml
 Los perfumes suelen ser un bien preciado que no nos gusta llevar en un neceser o maleta, por miedo a que se rompa, o porque, nos gusta conservarlo en la caja, pero esta ocupa mucho espacio. Podemos sustituir temporalmente nuestro perfume favorito por alguna de las minitallas de marcas baratas que huelen de forma similar. En caso de que el frasco se rompiera, el estropicio sería mucho menor.

Discos desmaquillantes
Tamaño original: 150 ud.
Tamaño de viaje: 20 ud.
Los discos desmaquillantes suelen ser algo engorrosos de trasportar, más si cabe, si tenemos un paquete recién empezado. Para llevar solo los necesarios podemos usar  un envase de plástico (como los de las salsas de comida para llevar) una vez limpio y seco. Esta también es una buena opción para tenerlos habitualmente en casa, ya que se hace mucho más cómoda su extracción, que de la bolsa.

#COMPÁRTELO#

1 comentario:

  1. Yo acabo de volver de Bruselas ahora mismo y me he apañado con minitallas que tenía por casa!

    ResponderEliminar

Loading...