miércoles, 2 de septiembre de 2015

Para "los pies izquierdos" unas clases sencillas de vals

Si sois de los que queréis abrir el baile con algo sencillo pero haciéndolo bien, he encontrado estos vídeos explicativos para ensayar con vuestras parejas.
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Y para l@s más atrevid@s:



Otros bailes:


Cómo recoger la cola del vestido

Veo que todas las novias recogen las colas de cualquier forma con un imperdible por detrás, y no queda bonito. O mejor dicho, les recogen la cola mal, a veces muy mal. A veces se la suben tan arriba que va enseñando los pies por detrás. Otras veces el imperdible está tan mal puesto que acaba rompiendo la tela del vestido por el peso de la cola. Otras veces, cuando la cola es ancha, al recogerla desde un solo punto, quedan dos picos a los lados que siguen arrastrándose... (Basta con ver los vídeos de los bailes en Internet para darse cuenta de lo que digo)

Hay tres formas básicas de recoger la cola del vestido para que luego no moleste a la hora de andar por el restaurante, o por ejemplo para el baile, pero que no haga deslucir el vestido. No se trata de arremangarse para ir a pescar, sino de transformar el vestido en otro sin cola, y sin esfuerzo.

Aquí os dejo un tutorial escrito en castellano que habla de los tres tipos de polisón.

RECOGER LA COLA “POR FUERA” O POLISÓN AMERICANO

Recomendado para vestidos de corte sirena, corte trompeta, o vestidos con colas pequeñas con varias capas de tela.
Se trata de recoger la cola exteriormente con un imperdible, o con un ojal hecho de hilo que luego se engancha en el último botón de la espalda. Lo ideal es calcular la altura justa a la que hay que levantar para que el bajo de la cola quede como bajo del vestido, es decir, nunca es el extremo de la cola el que hay que enganchar al vestido, sino una zona intermedia.
Aquí os dejo algunos vídeos donde se ve bien cómo hacerlo:

RECOGER COLA COMO “POLISÓN FRANCÉS”

Recomendado para vestidos de corte princesa o corte en A con cuyas colas suelen ser anchas.
La cuestión es que para hacer este recogido hay que coser unas cintas por dentro del vestido, o pedirle a la tienda o modista que te las cosas (ellas saben de sobra de qué va esto... o al menos se supone que lo han de saber). Cuando llegue el momento re recoger la cola, alguien ha de atar esos lazos (que irán por códigos de colores o estarán numerados) y entonces el vestido se irá plegando hacia dentro a mitad de la pierna, dando una forma abultada hacia afuera al vestido como si fuera un polisón.

RECOGER LA COLA “POR DENTRO”

Recomendado para vestidos princesa con varias telas (gasa, tul, encaje... + forro) o para colas grandes o muy redondeadas.
Estos vestidos se preparan de forma que en el bajo del mismo, en cada una de las capas de tela se le cose un automático de forma invisible. Así, llegado el momento de recoger la cola se abrochan, y todas las telas del vestido estarán unidas por el bajo. Entonces se mete el bajo hacia adentro, donde habrá otros enganches donde unir el bajo del vestido. Las uniones también se pueden hacer con imperdibles. El vestido queda igual que si le hubieran cortado la cola, lisisto y sin pliegues.

Otros vídeos:

  • Recoger cola - varios 1 muestra dos formas de recogerla: la primera es en foma de "polisón francés" y la segunda es el de "cola por debajo"

  • Recoger cola - varios 2 muestra dos formas de recogerla: la primera es "por fuera" y la segunda es de "polisón francés"

  • Recoger cola - varios 3 para vestidos con doble tela, la tela de abajo la recoge como "polisón francés", y la de arriba, que normalmente es de encaje "por fuera"

  • Recoger cola - varios 4 para vestidos de varias telas y colas anchas, recogiendo “por fuera” la cola en varios puntos.

  • Recoger cola - varios 5 muestra primero cómo recoger la cola “por dentro” y luego muestra cómo hacerlo “por fuera”.

jueves, 23 de julio de 2015

A propósito del post de "La Maleta de Carla" sobre Palencia




Carla, sí que es verdad que con un día es suficiente para quedarte con la esencia de la ciudad de Palencia (o casi con la de cualquier ciudad), pero no estoy de acuerdo con tus 5 razones elegidas para visitar esta pequeña capital de provincia.

A continuación comento mi opinión.
Palencia no se conoce por su gastronomía precisamente... No se come ni mejor ni peor, pues no es lo que le caracteriza (aunque queda muy bien mencionarlo de cualquier lugar al que vayas). Típico de Palencia sí que es el lechazo, pero por el amor de Dios ¿la menestra de verduras? reconozco que me has hecho reir. La morcilla tampoco es algo típico de Palencia sino de Burgos y León con las que linda a este y oeste respectivamente. Y las tapas... te diré que es cultura castellana desde hace algunos años ponerte algo de picar cuando sales a tomar algo, pero nada comparable con las tapas de Salamanca o las del Pais Vasco... Nadie te habló de la "sopa castellana" o "sopas de ajo" en invierno? o del queso de oveja-oveja? A parte de eso... algún plato típico, típico, no encontrarás mucho más. Porque los cangrejos de río se pescan y comen en todas partes, y de lo que se trata es de buscar la "diferencia" no?
Y respecto a los puntos, por partes:
1. Ir de iglesias? No puedes comparar todo el valor monumental y artístico de los grandes monumentos y sedes religiosas que te encuentras a tu paso por las calles de Palencia, con ir de compras... ni puedes dedicar tan solo 3 líneas a este punto. Esta es la mayor razón que hay para visitar Palencia, la que deberías haber desarrollado y haber puesto un poco más de intención en contar. La catedral de Palencia, llamada la Bella Desconocida, es tan digna de tener entre las mejores de España como la de León y la de Burgos. La Iglesia de San Miguel, donde se respira una austera decoración que nos recuerda que allí se casó El Cid en el siglo XI. La Iglesia de San Juan Bautista, trasladada piedra a piedra al parque de la Huerta de Guadián... y un etcétera numeroso que parece que te has debido de perder.
NOTA: he de decir que estoy totalmente en desacuerdo con que se cobre la entrada a las catedrales, cuando son lugares de culto que además reciben grandes subvenciones por ser de interés cultural.
2. Las Bravas de La Mejillonera. Ahí le has dado, pero quitarle salsa? jajaja. De eso nada!! Hay que chuperretearse los dedos y mojar pan en ella cuando ya no quedan patatas. Y el menú solo estará completo si pides también una de mejillones a la escocesa y una sangría.
3. Del Gin Tonic, poco puedo decir, pero sin duda, no lo veo una de las 5 razones más importantes para visitar la ciudad.
4. El Cristo del Otero. Verlo y fotografiarlo desde una distancia prudencial es suficiente, ya que aunque tiene muy buenas vistas, al final propondré otro lugar que visitar que las tiene mejores. Ah! y hay que decir que dicho otero, bajo el cristo, está lleno de yeso natural, curioso, no? pues sí, deberías preguntar a un palentino "¿qué es el cristal de bruja"? Emoticón wink
5. La Calle Mayor, como en cada ciudad donde hay una calle llamada así, es la calle principal de la ciudad. En este caso, se agradece pasear por ella porque, siendo, completamente peatonal, es donde se concentra la mayor parte de comercios. ¿Lo más destacable? Vaya! se te ha olvidado... sus soportales, que resguardan del frío en pleno invierno (siempre rondando los 0 grados) y del calor sofocante en verano (bajando difícilmente de los 30 grados, y sin humedad).
El punto que dije que añadiría es:
6. Subir al Monte El viejo. Porque en Palencia no solo hay piedras, también hay una naturaleza característica de la zona. El mejor lugar para ver Palencia al completo es desde "la casa pequeña" tomándose un porrón de cerveza con gaseosa y una patatas a la sombra de las encinas.
Hay muchas cosas que hacen de Palencia una ciudad diferente a las demás, pero sobre todo, su valor está en las piedras. Así que no dejes de dar un paseo por la orilla del río y contemplar el "puentecillas" y su "bolo de la paciencia".
Me dejo muchas pequeñas cosas, seguro, lo sé, pero no me olvidaré de comentar que Palencia tuvo la primera Universidad de España (monumento en la Plaza de San Pablo).
Para terminar, quiero comentarte algo que sí que dices acertadamente, y es que los palentinos hacen poco por promocionar su ciudad como destino turístico, pero es que hoy en día, si no tienes una gran oferta gastronómica, un parque de atracciones, un gran teatro, playa, o un buen clima (reconozcamos que los inviernos y los veranos palentinos son de los más crudos de la penínsulas por sus temperaturas extremas)... poco puedes promocionar.
Y aunque no se puede tener todo en una ciudad, en primavera sí que puedes disfrutar de la Semana Santa Palentina – declarada de Interés Turístico Internacional.


viernes, 8 de mayo de 2015

LENTEJAS ESTOFADAS CON CHORIZO (olla a presión)

VER VÍDEO DE LA RECETA


Ingredientes para 4 personas:
(tiempo total de preparación: 75 minutos aprox.)

- 300g de lenteja pardina
- 2 chorizos
- 1 trozo de panceta salada
- 1 morcilla asturiana o para cocido (opcional)
- 1 hueso de jamón
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla (200-250g)
- 2 zanahorias grandes o 5 pequeñas (125-150g)
- 3 patatas medianas (350-400g)
- 1 cucharada sopera de aceite de oliva
- 1 hoja de laurel
- Agua (1400-1500ml)
(No hace falta sal, porque la panceta y el jamón lo dejan al punto de sal)
(No hace falta pimentón porque el tono y el sabor se lo dará el pimentón propio de los chorizos)

Lenteja pardina
Zanahorias, patatas, cebolla, ajo y laurel
Chorizo, panceta salada, morcilla y hueso de jamón

NOTA:
Yo uso productos asturianos: panceta salada asturiana (ojo, no es bacon como lo conocemos, pero panceta fresca también serviría), morcilla asturiana, (que es blandita, pequeña y de sabor más o menos suave) y chorizos ahumados asturianos (aunque también se puede usar chorizo fresco, pero el sabor final será muchísimo más suave). Todos estos productos se pueden encontrar en muchos supermercados fuera de Asturias,  como Mercadona, que vienen en pack, como se ve en la foto:


Receta:
Como vamos a usar una olla a presión, también conocida como olla exprés, la receta consiste en introducir todos los ingredientes en ella para que se cocinen juntos. En caso de que la morcilla no sea del agrado de todos, se puede cocer por separado y añadirla al final.
Lo más característico de esta receta es que su preparación es sencilla (no hace falta dejar a remojo las lentejas desde el día anterior) y solo tenemos que estar un poco pendientes del tiempo (pero para eso están las alarmas de los relojes de cocina...).

1. Comenzamos preparando las verduras:
- pelar las zanahorias y cortar en rodajas
- pelar las patatas y cortar en trozos (a mi me gusta hacerlos irregulares)
- quitar la parte exterior de la cebolla y cortar en juliana
- quitar el germen del ajo y picar muy fino
La zanahoria en rodajas

La patata en trozos irregulares

El ajo picado

La cebolla en juliana


2. Preparamos los cárnicos:
El "compango" en rodajas"

 - Hacemos cortes en la panceta y en los chorizos para que suelten todo el sabor al cocerse. Además de esta forma, marcando las rodajas sin llegar a cortarlas del todo, no se nos desharán durante la cocción y al final de la misma podremos sacar mejor las rodajas.
- La morcilla (que es opcional) no la cortamos, para que no se deshaga en la cocción (bueno, que no la cortemos no evita que se abra, pero quedará casi toda unida a la piel).


3. Vertemos en la olla todos los ingredientes que hemos preparado (puntos 1 y 2), junto con las lentejas (secas, sin haber sido remojadas), la hoja de laurel y el hueso de jamón. Añadimos el agua (cerca de litro y medio de agua, o que cubra todos los ingredientes bien). Siempre es algo mejor que sobre agua, aunque quede más caldoso, a que falte caldo y quede todo como un mazacote.



4. Cerramos la olla y la ponemos en un fogón grande al máximo hasta que comience a hervir, es decir, hasta que comience a sonar la válvula (tardará unos 20 minutos). Entonces, cuando la válvula comience a sonar fuerte, o a pitar y dar algunas vueltas, bajamos a fuego medio/mínimo durante 20 minutos (en fogones de 1 a 9, lo dejaríamos en el 4) (*). Pasado ese tiempo apartamos del fuego y dejamos reposar y enfriar hasta que la válvula deje de echar vapor y lo podamos abrir (suele tardar entre 5-10 minutos).

5. Sacamos lo cárnicos para acabar de trocearlos y volverlos a echar a la olla para que queden repartidos por todo el estofado:
- desmenuzamos la carne del hueso de jamón
- terminamos de cortar los chorizos  y la panceta en rodajas
- troceamos la morcilla




Y ya está, listo para disfrutar...
Que aproveche!

(*) Es importantísimo, para que no se nos queme cualquier comida que hagamos en una olla a presión, que cuando empiece a sonar la válvula de forma fuerte, o a pitar, o a dar vueltas si se trata de una válvula móvil, bajemos inmediatamente el calor a la mitad. Los ingredientes de dentro de la olla habrán alcanzado la temperatura de ebullición y se mantendrán así aunque bajemos el fuego, ya que la olla está perfectamente cerrada, pero no se nos quemarán. Por otra parte hay que recordar que los tiempos para cocinar en la olla a presión se empiezan a contar siempre desde este momento, es decir, desde que la válvula nos "avisa". Este momento tardará más o menos dependiendo de la cantidad total de ingredientes que haya dentro de la olla. Cuando la olla esté muy llena puede que tarde unos 20 minutos en alcanzar la temperatura de ebullición.

viernes, 27 de marzo de 2015

MUSLOS DE POLLO ESPECIADOS AL LIMÓN



Ingredientes para 2 personas:

- 2 muslos de pollo
- 1 limón
- 4 chalotas
- 4 dientes de ajo pequeños o 2 grandes
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de finas hierbas
- media cucharadita de pimentón picante
- media cucharadita de pimienta negra molida
- sal
- aceite



Receta:

1. Pelamos y cortamos los dientes de ajo y los machacamos en un mortero con una cucharadita de sal.
2. Añadimos las finas hierbas, la pimienta molida, el pimentón picante, la canela y dos cucharadas soperas de aceite de oliva. Lo mezclamos todo muy bien.



3. Cortamos dos rodajas de limón grandes y reservamos.
Exprimimos medio limón sobre la mezcla de mortero y mezclamos.


4. Salpimentamos los muslos de pollo y untamos sobre la piel y la carne la mezcla de mortero que tenemos preparada. Dejamos macerar en la nevera un par de horas.



5. A la hora de hornearlo, colocamos los muslos de pollo en una bandeja de horno con las chalotas y las rodajas de limón que habíamos reservado. Echamos un poco de aceite por encima y horneamos a 180º durante 60 minutos (calor arriba y abajo).


Y ya está listo para emplatar y disfrutar.



Buen provecho!
¿Y tú como cómo especias el pollo al horno?
También puedes ver el vídeo de la receta aquí:

miércoles, 25 de marzo de 2015

BERENJENAS AL HORNO


Ingredientes:

- Una berenjena por persona.
- Jamón serrano
- Pavo asado (fiambre) o jamón cocido
- Queso mozzarella rallada
- Lonchas de queso Cheddar
- Sal
- Pimienta
- Aceite


Receta:

1. Lavamos y secamos la berenjena y después la abrimos por la mitad, a lo largo (vamos precalentando el horno a 200º).


2. Hacemos unas incisiones profundas en la carne de la berenjena , lo que facilitará comerla después.



3. Salpimentamos y rociamos con un poco de aceite.



4. Colocamos boca abajo sobre un papel de horno o sobre una esterilla de horno en una bandeja. Horneamos 30 minutos a 180º (placas de arriba y abajo).


5. Sacamos las berenjenas y las colocamos de nuevo boca arriba en una fuente que podamos introducir en el horno.

A una de ellas le añadimos primero pavo asado (o jamón cocido) troceado y queso mozzarella por encima (esta será la versión más ligera) y a la otra le añadimos jamón serrano troceado y el queso Cheddar por encima (esta será la versión más salada).


Versión más ligera
Versión más salada


6. Horneamos otros 5 minutos más o bien podemos emplatarlo directamente y calentarlo al microondas durante unos 10 minutos para que el queso se funda, justo antes de servir. 

¡Buen provecho!
Y tú, ¿Cómo asas las berenjenas?





martes, 24 de marzo de 2015

TORRIJAS





Ingredientes para 6 personas:

- Una barra de pan del día anterior
- Leche
- 5 Huevos
- Miel
- Aceite de oliva o de girasol
- Canela

Receta:

1. Cortamos la barra de pan en rebanadas de unos 3cm de grosor. Si se cortan las rebanadas en diagonal nos saldrán torrijas más alargadas que podremos servir en plato de postre. Si cortamos rebanadas más pequeñas serán ideales para comerlas con la mano directamente.

 

 

2. Llenamos un plato hondo con leche a temperatura ambiente y le añadimos un poco de canela(también podemos usar un poco de anís, o vainilla, o ralladura de limón... según el sabor que prefiramos)
3. Batimos los huevos y los ponemos en otro plato hondo.
4. Mojamos las rebanadas de pan en la leche, dejando que se empapen bien completamente y luego las rebozamos en el huevo de forma que queden impregnadas por todas partes.


5. Freímos en aceite muy caliente hasta que se doren por ambos lados. Podemos calentar el aceite al máximo al principio y después, cuando vayamos a freír las torrijas, mantenerlo a fuego medio.


Es importante ir retirando el huevo sobrante que se va tostando con el aceite antes de que se queme, ya que ensucia el aceite y con él las torrijas.


6. Cuando las torrijas estén doradas por ambos lados, las escurrimos un poco sobre la sartén y las retiramos a una fuente. Es importante no usar papel absorbente ya que nuestra intención es que las torrijas queden jugosas.
7. Cuando la torrija aún esté caliente añadimos por encima un chorro de miel que le dará un dulzor suave y agradable.


Dejamos que templen y ya están listas para disfrutar.

¡Que aproveche!
¿Y tú cómo las haces?

También puedes ver el vídeo de esta receta aquí: TORRIJAS

Ver otras recetas